Una de las historias más cautivadoras del arte, basada en la novela de Tracy Chevalier y llevada al cine con las actuaciones de Scarlett Johansson y Colin Firth. La narrativa construye su fuerza en la tensión entre lo que se dice y lo que se revela a través de la luz y la mirada.
En la vida real, se desconoce la identidad de la modelo retratada por Johannes Vermeer. Algunas teorías apuntan a que pudo ser una de sus hijas; otras sugieren que se trata de una tronie: un estudio de personaje o expresión, más que un retrato por encargo.
Lo que vuelve tan poderosa tanto a la pintura como a la historia es la mirada de soslayo: esa combinación de inocencia y conocimiento que el personaje de Griet encarna con profundidad. En la ficción, el acto de perforar su oreja para colocar el pendiente de la esposa de Vermeer se convierte en el clímax íntimo de la relación, sustituyendo cualquier contacto físico.
¿Por qué este óleo sobre lienzo es tan especial?
- El magistral uso del claroscuro resalta el rostro sobre un fondo oscuro, un recurso poco habitual en Vermeer.
- Por el tamaño y el brillo metálico de la pieza, especialistas consideran que el pendiente probablemente no era una perla auténtica, sino vidrio lacado.
- La obra se exhibe actualmente en el Museo Mauritshuis, en La Haya.


