El proyecto del tren de pasajeros Querétaro–Irapuato avanza “muy bien” y con una estrategia preventiva para evitar afectaciones a la ciudadanía durante su construcción.
Así lo informó el secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona tras una reunión entre autoridades estatales y federales, el funcionario informó que se instaló una mesa de atención social con el objetivo de anticipar cualquier incidencia derivada de la obra.
“Hubo dos eventos, dos reuniones, una fue la instalación de esta mesa para atender incidencias, una mesa de atención social (…) nos estuvieron presentando los avances, la realidad es que van muy bien”, declaró.
Explicó que el proyecto se ejecuta por etapas. Actualmente el tramo más avanzado es el que va de Querétaro a Apaseo el Grande, para después continuar hacia Irapuato.
“Recordemos que este proyecto del Querétaro-Irapuato va también por etapas, ahorita la etapa, digamos, está más avanzada, es de Querétaro a Paseo el Grande, de ahí viene de Paseo el Grande a Irapuato”, detalló.
Uno de los puntos clave, es que el derecho de vía ya está asegurado, lo que representa un avance importante para evitar retrasos.
“La realidad es que el derecho de vía ya se tiene, eso también yo creo que es muy positivo”, puntualizó.
Además, aclaró que el tren de pasajeros no interferirá con el tren de carga, ya que cada uno operará en vías independientes y el nuevo servicio será confinado.
“Nos explicaban que el ferrocarril o el de carga no va a chocar con el tren de pasajeros, cada uno va a llevar su propia línea y el tren de pasajeros va confinado; ¿esto qué significa? Pues que no se puede ingresar a las vías, va cuidado”, explicó.
Sobre la ejecución de la obra, indicó que no todos los tramos estarán a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, pues la mayoría fueron licitados a empresas particulares.
“Solo un tramo lo trae la Defensa Nacional, los otros tramos y la construcción de las estaciones son empresas de la sociedad civil”, señaló.
Asimismo, confirmó que el jueves pasado se dio el fallo de la última licitación correspondiente al acceso a Irapuato, un tramo de 1.5 kilómetros que incluye la construcción de cinco estaciones.
En cuanto a posibles afectaciones, aseguró que el objetivo es prevenir para que la obra no se detenga.
“No ha habido problemas, lo que se quiere hacer es prevenir; obviamente cualquier obra de esta naturaleza puede generar algún daño, por ejemplo, en una banqueta, en una propiedad y lo que queremos es estar muy presentes para que no se pare la obra, para que la ciudadanía incluso esté informada de cómo se va a estar trabajando”, afirmó.
Respecto al posible paradero en León, indicó que el tema ya está siendo revisado, aunque la información corresponde a la Federación.
Con ello, el proyecto ferroviario avanza no solo en infraestructura, sino también en la coordinación institucional para evitar conflictos y garantizar que la obra continúe sin contratiempos.


